Bruselas
Bruselas (Bélgica)
Bruselas se halla en la mitad norte de Bélgica, en la región a la que da nombre. El país se encuentra enEuropa occidental, rodeado por los Países Bajos, Alemania, Luxemburgo, Francia y el Mar del Norte.
Alrededor de un millón de personas viven en Bruselas, pero muchas de ellas proceden de otros países. Es una ciudad bilingües en la que para la mayoría de la población la lengua materna es el francés, aunque una importante minoría utiliza el neerlandés.
Los días festivos son los siguientes: Año Nuevo, Lunes de Pascua, Día del Trabajo, la Ascensión, Pentecostés, Fiesta Nacional de Bélgica (21 de julio), Todos los Santos, Día del Armisticio (11 de noviembre) y 25 de diciembre, Navidad.
La arquitectura de Bruselas es una mezcla de influencias francesas y holandesas, como si fuera un ejemplo a menor escala del país del que es capital.
El Museo más importante de Bruselas es el Royaux des Beaux Arts, con obras de artistas como Rubens, Van Dyck, Bosco o Lucas Cranach. El Museo Comunal se encuentra instalado en un bello edificio gótico del siglo XIX. En el apartado artístico no podemos olvidar el Manneken Pis, un escultura en bronce de 70 centímentros que representa un niño orinando.
La parte antigua es la más bella de Bélgica. La Plaza Mayor guarda en su perímetro verdaderos tesoros, como el Ayuntamiento y la Casa del Rey, en la que se ubica el Museo de la Ciudad de Bruselas. Tras el Ayuntamiento se encuentra el Manneken Pis, erigido en ese lugar en 1691. La Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, construida en el siglo XV, domina el Barrio Real desde lo alto de una pequeña colina.
El barrio del Gobierno, cercano al templo, es una zona elegante y bien conservada, que data del siglo XVIII. Otro lugar importante de Bruselas es el Parlamento o Palacio de la Nación. En la Plaza de los Palacios se halla el Palacio Real (construido en el siglo XIX y remodelado en el XX), el de las Academias y el de las Bellas Artes. En la ubicación actual de la Plaza se levantaba el Palacio de Carlos V, del siglo XVI. Las ruinas se pueden admirar en toda la plaza.
En los barrios de Ixelles o Saint Gillis se pueden admirar numerosos edificios Art Nouveau y Art Déco, y ya en las afueras de la ciudad no se debe ignorar la visita al famoso Atomium.






